PROYECTO V20

1.1    Introducción

El presente informe se redacta – 15.05.2001 – con el fin de examinar la viabilidad del denominado “Proyecto V20” – en adelante V20 – en una primera instancia, así como para fijar unas vías de actuación y determinar, en una primera aproximación, los recursos necesarios para su implementación.

No se incidirá en lo obvio, puesto que son de dominio público las repercusiones e implicaciones que supone un proyecto de este tipo.

En cambio, cabe resaltar la preponderancia de los aspectos organizativos sobre la mera planificación de infraestructuras, hoy en día al alcance de la mayoría. Se trata de aunar voluntades propias y foráneas en torno a un proyecto convincente.

Por último, destacar que este proyecto supondría un gran impulso para la vertebración del territorio de nuestra Comunidad.

1.2    Tramitación

La titularidad de la candidatura siempre la debe ostentar una ciudad: Valencia.

El CIO, fundamentalmente a raíz del elevado número de ciudades candidatas, ha variado en los últimos años el procedimiento de selección y elección. En primer lugar, ha establecido que los respectivos comités nacionales olímpicos deben seleccionar una única ciudad como posible candidata (ya no pueden existir dos candidaturas del mismo país para una misma Olimpiada). Esto supone comenzar a preparar la candidatura al menos 12 años antes de la celebración de los Juegos Olímpicos (en el caso de Barcelona este proceso se inició en 1981, 11 años antes).

Una vez superado dicho trámite, las ciudades candidatas pasan un primer proceso de selección, el cual está claramente tipificado. Existen formularios a rellenar y expedientes a cumplimentar. Por supuesto, cada candidatura tiene más que suficiente margen para introducir elementos diferenciadores o innovadores. Transcurridos unos plazos prefijados, y tras las correspondientes visitas de miembros del CIO, se efectúa una primera criba o preselección. Esto actualmente ocurre 8 años antes del inicio de la Olimpiada.

Pasado este hito, las candidaturas supervivientes se enfrentan a nuevos trámites y, sobretodo, a muchas y más intensas visitas de inspección por parte de miembros del CIO y de las federaciones deportivas internacionales. En este punto, el respaldo social y gubernamental resulta decisivo, así como la imagen que de la candidatura se tenga en el resto del mundo.

Finalmente, se producen las votaciones definitivas, lo cual actualmente tiene lugar 7 años antes de la Olimpiada (este plazo se ha adelantado, pues Barcelona fue elegida sede olímpica en 1986, es decir, 6 años antes de la celebración de sus Juegos Olímpicos).

A partir de este momento, desaparece la oficina u organismo que coordina la candidatura y se constituye el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de… Las visitas de miembros del CIO y de las federaciones deportivas internacionales se multiplican, examinando los más nimios detalles.

1.3    Infraestructuras

La tendencia presente del CIO (Comité Internacional Olímpico) es implicar amplias áreas metropolitanas, e incluso ciudades distantes (es típico el caso de la vela). Esto coincide con el enfoque vertebrador del presente proyecto, pues en numerosos casos será mucho más viable adecuar varias infraestructuras que invertir en una sola: aeropuertos, hoteles, campos de fútbol, pabellones cubiertos, etc.

En la actualidad existe el compromiso firme de materializar infraestructuras de gran importancia (e.g. tren de alta velocidad, aeropuerto de Castellón), que sumadas a las que están en funcionamiento supondrán para nuestra Comunidad el equiparamiento a los estándares europeos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que todas las infraestructuras e instalaciones deberán cumplir los requisitos exigibles dentro de 20 años, algunos de los cuales son desconocidos, obviamente. Es decir, algunas instalaciones que hoy en día son consideradas excelentes, para entonces estarán total o parcialmente amortizadas.

En líneas generales, la práctica totalidad de infraestructuras – de tipo general o específicamente deportivas — necesarias para hacer realidad el presente proyecto cabe calificarlas de ‘convenientes’. Es decir, que deberían llevarse a cabo tanto si se pretende celebrar una Olimpiada como si no. Con la única, aunque importante excepción, del Estadio Olímpico.

Por lo tanto, se trata más bien de efectuar un calendario de ejecución de las infraestructuras realista y con amplia distribución en el tiempo, que de comprometer la inversión de determinadas cantidades a última hora. Su repercusión económica sería de un orden de magnitud similar al de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, si bien con una recuperación de la inversión tanto o más asegurada – si cabe – que en el caso de dicho emblemático proyecto.

Por último, dejar claro de nuevo que la ejecución de las infraestructuras es condición necesaria aunque no suficiente.

1.4    Organización

Es el punto crucial, la clave del éxito. Y, como todo, tiene un precio: 1.700 millones de los años 80 para Barcelona durante los 5 años que duró el proceso de candidatura. Y estaba Samaranch. Y aseguran que se quedaron muy cortos. También dicen que ‘se trata de ganar – no comprar– voluntades’.

La organización tiene múltiples facetas, entre las que enumeraremos:

  • Generar entusiasmo
  • Involucrar a la práctica totalidad de sectores y líderes sociales, efectuando un seguimiento profesional (encuestas) del apoyo popular al proyecto
  • Promoción de la imagen en el país y en el mundo (marketing)
  • Especial atención a todos los medios de comunicación (oficina de prensa)
  • Fomento de la cultura y del espíritu olímpicos (en la Universidad Autónoma de Barcelona se creó una Cátedra Olímpica)
  • Dotación de premios en los ámbitos del olimpismo, deporte, cultura, medios, etc (e.g. premio Jaime I de Olimpismo)
  • Fomentar y gestionar las relaciones con miembros del CIO, COE (Comité Olímpico Español) y federaciones deportivas nacionales e internacionales.
  • Fomentar y gestionar la celebración de eventos olímpicos y deportivos, en especial del CIO y del COE. Barcelona fue sede de la reunión anual del CIO en 1931, y Madrid en 1965.
  • Ubicar hombres de confianza en puestos clave (Fernando Riba fue el ‘puente’ entre Barcelona y el CIO), y en concreto en el CIO y COE.
  • Fomentar y monitorizar el incremento de licencias federativas en todos los deportes, y especialmente en los deportes olímpicos
  • Fomentar y organizar el voluntariado olímpico
  • Involucrar Universidades, centros docentes e instituciones en general
  • Generar imagen de solidez financiera: un gran banco/caja detrás, sin fisuras ni posibles dudas (La Caixa, en el caso de Barcelona)
  • Promover y lograr un apoyo nacional unánime
  • Lograr un apoyo inequívoco – pacto solemne o similar – de las principales instituciones de la Comunidad: Generalitat, Diputaciones, Ayuntamientos de las capitales de provincia.
  • Fomentar y coordinar el apoyo de los principales líderes empresariales: Lladró, Porcelanosa, etc. (en el caso de Barcelona, este aspecto fue primordial, con destacados empresarios y banqueros agasajando e invitando personalmente a los personajes clave del movimiento olímpico)
  • Fomentar y supervisar los patrocinios y mecenazgos deportivos, tanto los generales a un deporte como los de deportistas o equipos de élite.
  • Promover la creación, consolidación o internacionalización de industrias relacionadas con los distintos deportes olímpicos, y difundir sus resultados. Y, a ser posible, concentrar las de una misma especialidad en una zona geográfica (los denominados ‘clusters’), para así favorecer sinergias de producción, logística y marketing.
  • Fomentar el deporte de los discapacitados

En definitiva, crear en Valencia – y en la Comunidad Valenciana – un ambiente Olímpico que vincule y genere la adhesión personal de los miembros del CIO.

1.5    Vertebración

La Comunidad Valenciana, por las características de su distribución poblacional, puede y debe converger hacia la consolidación de una gran área metropolitana litoral con centro en Valencia, polos primarios en Alicante y Castellón, y polos secundarios en Orihuela, Elche, Benidorm, Alcoy, Gandía, Xátiva, Sagunto y Benicarló-Vinaroz.

De este modo, no solo podrían sumarse las infraestructuras (e.g. aeropuertos de Alicante y Valencia, más el futuro de Castellón), sino que además sería factible y lógico distribuir determinados deportes entre los diferentes polos. A título de ejemplo se propone:

  • Alicante: Natación
  • Castellón: Vela (nuevo Club Náutico, Regata Cruceros, Vicente Tirado subcampeón mundial cruceros IMS)
  • Orihuela: Artes Marciales
  • Elche: Ciclismo en Carretera (equipo Kelme, etc.)
  • Benidorm: Golf
  • Alcoy: Hípica
  • Gandía: Esgrima
  • Xátiva: Tenis (Juan Carlos Ferrero)
  • Sagunto: Lucha Grecorromana
  • Benicarló-Vinaroz: Ciclismo en Pista (velódromo cubierto en proyecto)

Obviamente, los deportistas residirían en la zona en que se desarrollaran las competiciones, optimizando así las plazas residenciales y hoteleras a implementar. Se reducirían notablemente los atascos y problemas organizativos.

Con una previsión a largo plazo, las comarcas receptoras de deportes específicos podrían fomentar el desarrollo de industrias relacionadas con los mismos, equipos o deportistas cada vez más competitivos y, en consecuencia, una afición creciente a dichos deportes. Todo ello favorecería la aparición de mecenas o patrocinadores locales, así como el desarrollo de su capacidad organizativa. En definitiva, se generaría un círculo virtuoso, al principio tutelado y supervisado, para más adelante cobrar impulso propio.

Por supuesto, se da por descontado que la zona litoral dispondrá de unas comunicaciones terrestres excelentes (tren de alta velocidad, autopistas, autovías, accesos…) así como unas infraestructuras tecnológicas avanzadas (TV, telefonía, datos…).

1.6    Riesgos

No hay empresa sin riesgos, alguno de los cuales ya se ha apuntado:

  • Oposición social, en especial de grupos ecologistas o similares. Por una parte, debe lograrse la unanimidad de las principales instituciones (Generalitat, Corts Valencianes, Ayuntamientos de capitales de provincia, Diputaciones). Y, por otra parte, disponer de una Ley de Ordenación del Territorio, y demás normas o políticas medioambientales, claras y adecuadamente consensuadas. Si a ello se suma una política hábil de comunicación y medios, no representaría un obstáculo real, pues este tipo de grupúsculos han surgido en prácticamente todos los casos.
  • Oposición política. Es un arma de doble filo para quien la esgrime, pues puede suponer una notable pérdida de votos. A corto plazo, no representa un gran riesgo para el proyecto, en especial si éste se plantea con tiempo suficiente (15 á 18 años antes de la Olimpiada). No obstante, si no se logra el consenso, el proyecto es inviable a largo plazo.
    • Discutible rentabilidad de determinadas inversiones. Es particularmente llamativo el caso del Estadio Olímpico, del cual no puede prescindirse aunque para casi todas las ciudades ha representado un problema. La solución obvia sería su utilización por un club de fútbol (en Barcelona, el Espanyol), aunque en nuestro caso casi habría que ‘reinventarlo’: conseguir que algún mecenas invirtiera en, por ejemplo, el Levante U.D., lo ascendiera a 1ª división y galvanizara una afición entusiasta… Otra opción sería el diseño de un estadio para ser parcialmente desmantelado tras los Juegos Olímpicos, como ha ocurrido en Sydney. No obstante, la repercusión económica de su construcción es porcentualmente reducida, perfectamente asumible.
    • Candidatura a destiempo. Sevilla ha fracasado en su precandidatura para los Juegos Olímpicos de 2008, siendo rechazada en el primer corte. Madrid ha anunciado públicamente la intención de presentar su candidatura para los Juegos Olímpicos del año 2012. Tal vez el año 2016 sea demasiado pronto: 3 candidaturas consecutivas de ciudades españolas puede significar que los miembros del CIO y de las Federaciones Internacionales estén ya cansados de viajar a España. Pero presentarla en el 2020 puede implicar el riesgo de que otra ciudad española se adelante e intercale su candidatura para el 2016. No obstante, para 2016 el tiempo disponible para la preparación de la candidatura es más bien ajustado. Es, posiblemente, la decisión más comprometida: ¿2016 ó 2020?

1.7    Conclusión

Se ha procurado sintetizar el interés que este proyecto – V20 – tiene para la vertebración de la Comunidad Valenciana, así como plasmar su viabilidad. Asimismo, se ha evitado caer en tópicos, lugares comunes y obviedades.

Existen amplias bibliotecas sobre estos temas, accesibles para el investigador, el estudioso y el gestor. Pero la decisión política no precisa de mayores dosis de erudición ni de farragosas estadísticas o cúmulos de datos.

 Gaspar Llinares

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