Apuntes sobre Prospectiva Estratégica

Apuntes sobre Prospectiva Estratégica

Cronología de la prospectiva

La palabra prospectiva se deriva del verbo en latín prospicere o prospectare, que significa “mirar mejor y más lejos aquello que está por venir”. Para Alonso Concheiro (1994) prospectare deriva del latín pro, adelante, y spectare, mirar. Es mirar adelante en el tiempo, representarse idealmente el devenir o crearlo en la imaginación, construir imágenes del futuro. Esta es la esencia del concepto de anticipación.

Hacia 1900, el novelista H.G. Wells en “Anticipations” hizo uno de los primeros llamados sobre la necesidad de prever sistemáticamente, a partir de razonamientos lógicos, el futuro de los distintos modos de transporte. Pero hubo que esperar a la crisis de 1929 para que aparecieran las primeras iniciativas institucionales y científicas al respecto.

En 1907 S.C. Gilfillan (norteamericano, especialista en ciencias sociales y autor de investigaciones sobre los procesos de innovación y de la predicción) sugiere que se llame Melontologia al estudio de las civilizaciones futuras (de la palabra griega que describe los eventos futuros, por oposición a arquelogía).

En 1943, el especialista de ciencias políticas alemán Ossip K. Flechtheim (Director del Instituto de Investigaciones sobre el futuro de Berlín) propone Futurology para significar la búsqueda de una lógica del futuro en el mismo sentido en que la historia busca la lógica del pasado.

En 1957 Gastón Berger, crea la voz Prospectiva (anticipación para iluminar la acción presente) en oposición a la palabra retrospectiva, para llamar la atención sobre la necesidad de mirar adelante cuando se toman las decisiones, especialmente aquellas de alto impacto para la sociedad. Acudió a la filosofía husserliana para ampliar los horizontes de reflexión sobre el futuro. Berger (1964) básicamente pensaba en la necesidad de construir una antropología que permitiera reconocer el sentido general de las transformaciones históricas, y facilitar el análisis de la velocidad, las causas y consecuencias de los cambios sociales. Este ser singular, filosofo y hombre de empresa a la vez, oponía esta palabra a la de retrospectiva, en virtud de que pretendía fundamentar una forma filosófica de ver la realidad, caracterizada por su orientación hacia el futuro. Buscaba que el futuro fuera diferente al presente y al pasado, que no fuera una simple extrapolación de la experiencia conocida, y sustentó su reflexión a partir de la fenomenología.

En 1966 se funda la World Future Society, asociación básicamente norteamericana y sin ánimo de lucro, a fin de contribuir a la toma de conciencia de la necesidad de estudiar el futuro.

En 1967, Bertrand de Jouvenel (periodista y cientista político francés, fundador de la Asociación internacional Futuribles) objeta a Flechtheim la posibilidad de que exista una ciencia del futuro y en su lugar propone Futuribles para designar el estudio de los futuros posibles. Igualmente Daniell Bell, sociólogo norteamericano, utiliza la voz prognosis y Erich Jantsch utiliza technological forecasting en un estudio para la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica (OCDE). Bertrand de Jouvenel entendió la prospectiva como el arte de la conjetura por antonomasia. Proponía la necesidad de que se investigaran los diferentes futuros posibles o futuribles en vez de centrar la atención en la predicción de un futuro único.

En 1971 Fred Polak, holandés, director del Instituto Holandés para la Exploración del Futuro, propone Prognostics (del griego “saber por anticipado” o “saber antes”), que no tuvo éxito en Europa Occidental ni en los Estados Unidos, pero si en Europa del Este, tal vez debido a su afinidad con la cultura griega en lugar de la cultura romana.

En 1973, bajo el auspicio de la UNESCO, nace oficialmente la World Futures Studies Federation, proceso preparado con las conferencias de “Mankind 2000” (Oslo, 1968) y Kyoto (1970), liderado por Johan Galtung, Robert Jungk, James Wellesley–Wesley, John McHale, Hidetoshi Kato, Bestuzhev-Lada, Eleonora Masini y otros. La WFSF nace con énfasis humanista, tratando de unir futuristas y profesionales de todo el mundo. Bertrand de Jouvenel fue su primer presidente.

En 1974 el Secretariado Sueco para los Estudios del futuro propone Futures Studies en lugar de Futures research, para subrayar que este campo no pertenece solamente a los especialistas del futuro.

Desde 1975 otros nombres sugeridos son future analysis, futurics, futures field, probabilistics, forward studies, future planning, futurography, antrospectrunity, projective research, short and long range planning, projections, predictive studies, futury (como correspondiente a history), futory (como future más history), alternative analysis, options analysis, decision option analysis, alternative in futures, prospectivism, fustory (por historia futura), futurist o futuristic studies.

En los años setenta Michel Godet y otros tradujeron la prospectiva un tanto literaria de la primera generación en una práctica concreta, apoyándose en la formalización matemática, el cálculo de probabilidades y la investigación operacional. Con el tiempo la corriente de la prospectiva alcanzó difusión y notoriedad, de modo que después se transformó en dos grandes vertientes. La primera y más conocida es la de la Prospectiva Estratégica, liderada por Michel Godet y otros autores, y la segunda es la Previsión Humana y Social. La primera está directamente relacionada con la estrategia de empresa y su principal fortaleza ha sido el desarrollo de una caja de herramientas. Por su parte, la previsión humana y social recupera la tradición humanista de la primera generación de la prospectiva y desarrolla áreas y temáticas de carácter ético–cultural, siendo liderada por Eleonora Masini.

Según Wendell Bell (Foundations of futures Studies, 1996), el principal sociólogo del futuro de Estados Unidos, los fundamentos de la disciplina tienen que ver directamente con la comprensión de la diferencia entre los futuros posibles, probables y deseables.

Según la OCDE, la prospectiva tecnológica consiste en “un conjunto de intentos sistemáticos para mirar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad, con el fin de identificar aquellas tecnologías genéricas emergentes que probablemente generarán los mayores beneficios económicos y sociales”.

Centros internacionales de prospectiva

Instituto de Prospectiva Tecnológica de la Unión Europea con sede en Sevilla (España)

Centro Catalán de Prospectiva

Centro APEC de Prospectiva Tecnológica con sede en Bangkok (Tailandia)

Proyecto Quo Vadis sobre la innovación de los Sistemas de Ciencia, Tecnología e Innovación Agraria de América Latina

Programa de Prospectiva Tecnológica del Convenio Andrés Bello

Red Iberoamericana de Prospectiva y Vigilancia Tecnológica de CYTED

Red Latinoamericana de Estudios Prospectivos

Red Alfa–SELF–RULF, que agrupa 12 universidades de 8 países de Europa y América Latina, con patrocinio de la Unión Europea

Secretariado Sueco para los Estudios del futuro

Australia: “Matching Science and Technology to Future Needs 2010”. Centros de Investigación de Futuros. Institute for Global Futures Research (IGFR) emite publicaciones electrónicas como el Global Futures Bulletin

India : Strategic Foresight Group

Francia: “Tecnologías clave”

Estados Unidos: “Paneles Nacionales de Tecnologías Críticas”

Hawaii Research Center for Futures Studies

Center of Futures Research (University of Southern California)

Institute for Alternative Futures (Virginia, USA): en el sector de la salud ofrece un paquete completo de servicios de asesoría en el entrenamiento en creación de visiones (vision coaching), relacionado con el análisis del medio ambiente de los negocios (Enviromental Scans), pronóstico (forecasting), elaboración de escenarios (scenario development) y planificación estratégica (strategic planning).

World Futures Studies Federation (UNESCO)

World Future Society

International Futures Programme de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). “El mundo en el 2020. Hacia una nueva era global”

Alemania: “Technology at the beginning of the 21st. Century”

China: Comisión Estatal para el Desarrollo y la Planificación de China. Wang Chunzheng, Vicepresidente

Korea Institute of Science and Technology Evaluation and Planning

Observatorio de Prospectiva Tecnológica e Industrial de España

Centro Australiano para la Innovación y la Competitividad Internacional

Centro de Planeamiento Estratégico de Perú, ligado directamente al Consejo de Ministros

Centro de Gestión y Estudios Estratégicos de Brasil (CGEE), que organiza el Plan Brasil 2022

Francia: Comisassariat General du Plan (CGP); Delegation d´Amenegement du Territoire (DATAR). Son también destacables el Laboratorio de Prospectiva, Estrategia y Organizaciones que lidera Michel Godet en el CNAM de París, así como la Asociación Internacional Futuribles, liderada por Hughes de Jouvenel.

Universidad de Ciencias Económicas y Administración Pública de Budapest, Hungría

Universidad Nacional Autónoma de México

Revistas: Technological Forecasting and Social Change e International Journal of Forecasting

European Regional Foresight College

COLCIENCIAS–Fundación Social, con base en Goux–Baudiment

En la Asociación Internacional de Sociología se fundó en 1974 el Comité de Investigación de futuros

El Club de Roma, fundado por Aurelio Peccei, está compuesta por industriales, gobernantes y académicos de diversas naciones. Periódicamente patrocina diversas investigaciones e informes que estimulan el debate público alrededor de los futuros posibles de la humanidad, así como los estudios de la problemática global o Global Studies.

Reino Unido y Brasil combinan la generación de Programas Nacionales de Previsión con el mantenimiento de puntos de referencia como el Instituto Prest de la Universidad de Manchester o el CGEE de Brasil, e instituciones altamente especializadas como EMBRAPA en el tema de los agronegocios.

Milennium Project, liderado por Theodoro Gordon y Jerome Glenn, patrocinado inicialmente por la Universidad de las Naciones Unidas, The Futures Group, The Smithsonian Institution, y otros.

Instituciones internacionales como la Comunidad Andina de Naciones, la Organización de Estados Americanos y el Banco Interamericano de Desarrollo tienen interés en apoyar programas y proyectos que impulsen procesos de transición de los países hacia una economía basada en conocimiento, donde son fundamentales los temas de la ciencia y la tecnología y por ende la prospectiva tecnológica.

World Order Models Project (WOMP), cuyo programa Global Civilization Iniciative ha explorado la posibilidad de crear un orden mundial “justo”, gracias a serios estudios en ciencias políticas, derecho internacional, ecología, ciencias sociales y la experiencia de campo de cientos de asociaciones y grupos humanitarios que forman parte de la sociedad civil transnacional.

Autores y bibliografía.Citas

Michael Keenan: “Rationales for foresight and international experiences”, PREST, University of Manchester, 2003.

Fabienne Goux–Baudiment: “Donner du futur aux territoires”. Guide de prospective territoriale a l’usage des acteurs locaux, Lyon. CERTU, 2000.

Pierre Wack, fundador de la escuela de la planificación por escenarios (Wack, 1985 a y b), afirmaba que en la cultura empresarial de los años cincuenta y sesenta, admitir la incertidumbre en la toma de una decisión gerencial suponía ser visto como un “incompetente” o un “no profesional”.

Eleonora Masini & Galtung (1983): “Futuros de Sociedades Deseables”

Ciclos: de Kuznet (15–25 años) de mediano plazo o Kondatrieff (45–60 años), largo plazo.

El concepto griego del Kronos o tiempo medido en días, horas, segundos, – entendido como algo lineal, medible, irreversible y predecible –, y el concepto tradicional del espacio – entendido como contigüidad y continuidad – se ven transformados por las tecnologías que facilitan la comunicación en tiempo real. El concepto griego de Kairos o tiempo vivido, toma vigencia. Gracias a la tecnología, la humanidad puede hacer más cosas en la misma unidad de tiempo, como lo ilustra el fenómeno conocido como la aceleración del mundo contemporáneo. Una persona puede comunicarse con varios lugares al mismo tiempo y puede multiplicar en forma extraordinaria sus relaciones y conexiones gracias a las redes digitales (Godoy, 1997).

Antonio Alonso Concheiro. “Reflexiones sobre Prospectiva”; Centro de Estudios Prospectivos de la Fundación Barrros Sierra. México, (1984).

La prospectiva considera el corto plazo como un lapso de 5 años, el medio plazo de 5 a 10 años y el largo plazo después de 10 años, siendo 25 años la “frontera de visibilidad” más allá de la cual se considera hoy en día que es muy difícil extraer conclusiones realmente fiables.

A nivel internacional y en el medio anglosajón, hoy en día se habla más de foresight que de prospective.

Planificación a largo plazo (long range planning) e Investigación de futuros (futures research)

Pronóstico tecnológico (Technological forecasting) y Planificación por escenarios (scenarios planning)

El pensamiento prospectivo pretende elaborar una visión dinámica de la realidad, donde se conjuga dos tipos de análisis.

· El análisis estático, sincrónico o coyuntural busca obtener un conocimiento de la mayor profundidad posible acerca de un objeto en el momento presente o en una situación delimitada. Mapas de situación.

· El análisis dinámico, diacrónico o longitudinal, combina el análisis del pasado, presente y futuro y pretende observar el comportamiento de los cambios sociales en el tiempo y crear imágenes de futuro sobre sus posibles variaciones. Análisis de tendencias, factores de cambio. Actores y equilibrios del poder. Solución de problemas. Acompañamiento de procesos de inteligencia colectiva.

La lectura de la realidad desde la prospectiva implica un proceso de reconstrucción basado en el pensamiento sistémico. Esta es una operación de inferencia, en la cual se plantean hipótesis razonadas, es decir, rigurosas, sustentadas y verosímiles.

Pierre Bonnaure (1996) cataloga las metáforas en ideológicas y utilitarias. Las primeras pretenden propagar una determinada concepción del mundo. Dentro de éstas se encuentran la metáfora biológica, la metáfora médica, la metáfora de la ingeniería social, la metáfora del efecto mariposa, la metáfora de la máquina y la metáfora de la inteligencia colectiva y de los sistemas auto-organizados. Las utilitarias buscan proveer primordialmente ayudas para el razonamiento. Entre éstas se hallan la exponencial, la curva en S, la curva logística, la campana de Gauss, la hipérbole, la curva en J, los dientes de sierra, la curva de sustitución, el círculo y la espiral, el triángulo y el agujero negro. Las metáforas tienen un valor semiótico y simbólico porque permiten comunicar ideas que de otra manera resultarían difíciles de comprender. Sin embargo, debe llamarse la atención sobre la necesidad de introducir rigor en su uso y manejo. Las curvas en S son una metáfora muy útil y ampliamente extendida, que sirve para comprender las regularidades tecnológicas y las regularidades de mercado. Representa un modelo sobre el ciclo de vida de la tecnología, en el cual una tecnología evoluciona de modo relativamente pronosticable. No obstante, como se ha anotado, no son la única metáfora para entender la forma en que se comportan las tendencias. Para profundizar en la materia, ver el texto de Afuah (1997).

La identificación de alertas tempranas y la detección de señales débiles es objeto de la Vigilancia Tecnológica y la Inteligencia Competitiva.

Los hechos portadores de futuro representan acontecimientos que siguen una continuidad con las tendencias que están sucediendo, adicionalmente se tiene cierta claridad sobre cuales serán las consecuencias que acarrearán. En cambio, los factores de ruptura son acontecimientos que ocurren de manera impredecible, repentina y no se sabe con certeza cuales serán las consecuencias que depararán. Las rupturas constituyen una colisión neta a a la evolución “normal” de una tendencia pesada. Implica a la vez un cambio de referente y duración de la tendencia. Se producen en un tiempo corto respecto a la duración del sistema y crean hipótesis radicalmente diferentes a la evolución “natural” o probable (Cfr. Stafford & Sarrasin, 2000).

La crisis implica una regresión de la predictibilidad del sistema y frena las tendencias precedentes (Stafford & Sarrasin, 2000). Conlleva el retroceso de un sistema en condiciones de desventaja. En general una crisis implica la acumulación de problemas reales e imaginarios.

Los proyectos de desarrollo tecnológico y social se articulan dentro de espacios territoriales y virtuales donde las comunidades y redes disponen de un capital social y una cultura que afectan las dinámicas que facilitan o inhiben realizar proyectos compartidos. Uno de los factores que explica el desarrollo de las comunidades es la presencia de Capital Social, concepto asociado a la confianza y la participación. El Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial han reconocido el rol que juega el Capital Social en el desarrollo. De acuerdo con Kliksberg (2000; 28) es una de las formas básicas de capital, junto con el capital natural –constituido por la dotación de recursos naturales –, el capital humano –determinado por los grados de nutrición, salud y educación de la población – y el capital construido –generado por el ser humano e incluye infraestructura, bienes de capital, capital financiero y comercial, etc.

Existen tres abordajes principales del futuro – el extrapolativo basado en tendencias, el exploratorio de cambios sociales y el basado en las imágenes de futuro y propósitos de los actores – y son perfectamente complementarios.

DIMENSIONES FUNDAMENTALES DEL ANÁLISIS PROSPECTIVO. Fuente: Castro (2005).

Dimensión Descripción

Extrapolativa · Extrapolación del pasado con carácter determinista (futuro tendencial), se pregunta a donde llegaremos si seguimos como vamos.

Exploratoria · Se pregunta donde podremos llegar de acuerdo con las diferentes posibilidades y alternativas de evolución, dadas por la interacción de tendencias, eventos y actores.

· Orientada a la probabilidad (E. Jantsch)

· Descriptiva (J. McHale)

Normativa · A donde queremos llegar de acuerdo con las decisiones que tomamos, en función de los valores y preferencias.

· Orientada a los objetivos (E. Janstsch)

· Prescriptiva (J. Mc Hale)

VÍAS DE APROXIMACIÓN HACIA EL FUTURO. Fuente: La prospective: theorie et metodes, Fabrice Hatem (1993).

Hacia delante (Forward) Hacia atrás (Backward)

Conservador/realista – Revolucionario/irrealista/utopista

– Más sensible al corto plazo – Largoplacista

– Naturaleza de los objetivos no evidente – Atención enfocada en los objetivos

Plausible, no incluye rupturas fuertes – Toma en cuenta las rupturas, sorpresas, posibilidades nuevas

– Poco volcado hacia la acción – Muy volcado hacia la acción e innovación

– Transposición del pasado – Preparación del futuro

– Lógico – Voluntarista

– Sin juicios de valor – Existencia de una norma de deseabilidad

Una utilización coordinada entre los enfoques de forecasting y backcasting puede ayudar a reforzar la pertinencia de la prospectiva: el forecasting permite poner en claro, de manera metódica, las tendencias más verosímiles; por su parte el backasting aclara con ventaja los riesgos de ruptura, de probabilidad débil pero que tienen un impacto potencialmente importante, mientras identifica los medios, eventualmente innovadores, necesarios para conseguir los objetivos predefinidos (cfr. Hatem, 1993, 1996).

Los factum: La prospectiva como diálogo continuo entre la inercia y el cambio: El futuro es observado como producto de la constante interacción entre los factores de la inercia que tienden a reproducir el pasado y los drivers o factores de cambio que producen la variabilidad en el desempeño de las tendencias (movimientos sociales, descubrimientos, innovaciones, conflictos, nuevas políticas, decisiones, eventos). Las fuerzas impulsoras o motores y las fuerzas restrictivas o frenos pueden conducir hacia la continuidad o discontinuidad de las tendencias.

UNIDADES DE ANÁLISIS

La invariante o cambio nulo, es un fenómeno extremadamente lento, que presenta un alto grado de continuidad y corresponde a lo que Bertrand de Jouvenel llamaría las “certezas estructurales”, que tratan con caracteres inherentes a un orden en el cual se tiene un alto grado de confianza.

La tendencia pesada o macrotendencia (tsunami) designa un proceso de cambio acumulativo que se juzga lo suficientemente estable como para tomar el riesgo de extrapolarse a mediano y largo plazo. Se llama tendencia pesada o fuerte por sus enormes consecuencias si se modificasen sus causas o sus comportamientos generadores (Cfr. Casez, 1997). Es de larga o mediana duración y concentra en sí misma una importante corriente de cambio, que marca la trayectoria colectiva de una sociedad. La principal característica de la tendencia pesada es que contiene fuerzas muy poderosas que no pueden ser modificadas por una sola persona u organización.

La tendencia emergente (ola de superficie) representa una corriente de cambio en proceso de formación o consolidación que todavía es susceptible de ser transformada, es decir, aún se encuentra en proceso de definición pues existe una lucha de fuerzas económicas, sociales o tecnológicas e intereses políticos que interactúan unas sobre otras con el ánimo de prevalecer. Las tendencias emergentes pueden reconocerse en forma cuantitativa y cualitativa. Para identificar una tendencia emergente se requiere evaluar en el pasado mas reciente o en el presente que tipo de cambio esta reportando una variable frente a la tendencia histórica o pesada.

El hecho portador de futuro es un fenómeno en estado naciente, que no cuenta todavía con un peso estadístico confiable, pero del cual un observador perspicaz puede descubrir una tendencia nueva o una tendencia declinante. La identificación de alertas tempranas y la detección de señales débiles es objeto de la Vigilancia Tecnológica y la Inteligencia Competitiva. Esta práctica puede definirse como un proceso sistemático, con métodos legales, en el que se observa, recolecta, analiza y difunde información de diversa índole—económica, tecnológica, política, social, cultural, legislativa—con el ánimo de identificar y anticipar oportunidades o riesgos, para mejorar la formulación y ejecución de la estrategia de una institución u organización (Cfr. Fuld, 2002).

Las rupturas son hechos trascendentes o de gran impacto que provocan el cambio o la discontinuidad de las tendencias existentes, modifican el orden actual de las cosas y generan nuevos paradigmas. Constituyen sorpresas, las cuales surgen sin previo aviso y no pueden deducirse de evoluciones anteriores. En consecuencia no pueden ser objeto del pronóstico científico tradicional. Los hechos de ruptura introducen una gran incertidumbre porque no es posible conocer todas sus consecuencias y por ende pueden conducir a crisis profundas o crisis permanentes del sistema social. Las rupturas constituyen una colisión neta a a la evolución “normal” de una tendencia pesada.

La crisis se define como una suspensión de los determinismos, las estabilidades y las restricciones internas en el seno de un sistema, que le imprimen desorden, inestabilidad y azar. Las crisis son múltiples, tienen un efecto multiplicatorio. Implican una regresión de la predictibilidad del sistema y frenan las tendencias precedentes (Stafford & Sarrasin, 2000).

La crisis conlleva el retroceso de un sistema en condiciones de desventaja. La característica fundamental de la crisis reside en el elevado grado de incertidumbre y las tensiones que origina este estado de ambigüedad. Las dificultades para identificar las causas de la crisis impiden la adopción de estrategias eficaces de solución. A su vez, este factor de indeterminación dispersa los esfuerzos de la sociedad en una multiplicidad de direcciones, sin que se consigan los resultados esperados. En general una crisis implica la acumulación de problemas reales e imaginarios. Trae dinámicas de bola de nieve y resonancias, cuestiona los procesos organizativos conocidos, porta obsolescencia e incertidumbre. Induce problemas de comunicación entre los responsables y relación insatisfactoria entre los públicos involucrados. Es de duración desconocida y se caracteriza por la incapacidad de las instituciones para controlar las amenazas que se transforman en el tiempo (Cfr Lagadec; 2000; 26–29).

En consecuencia, desviando la atención de los verdaderos problemas se buscan “cortinas de humo” para explicar en forma errónea la totalidad de la crisis. Este hecho polariza la sociedad, promueve los antagonismos y acentúa las divisiones que impiden encontrar una solución compartida por los actores involucrados, que devuelva la confianza a la sociedad y oriente la acción colectiva (Triginer, 1985).

En síntesis, la crisis implica una sensación de urgencia más desestabilización. Crea divergencias y falta de claridad para tomar decisiones fundamentales. En este contexto se multiplican las acciones puntuales sin finalidad ni conocimiento cierto acerca del marco de referencia en el cual se inscriben. Se mantiene la confusión y el conflicto entre los modelos y las visiones de desarrollo. Por ende, no existe coherencia ni coordinación de políticas públicas. Aunque parezca contradictorio, una organización si puede prepararse frente a una crisis que ni siquiera se puede imaginar. Un conjunto de herramientas está siendo desarrollado para pensar lo impensable y generar mecanismos organizacionales para prevenir las crisis y mejorar la capacidad de respuesta de las organizaciones.

Según Mitroff & Alpaslan (2003) existen al menos siete tipos de crisis. Las crisis naturales provocadas por accidentes naturales son la primera clase, tales como terremotos, inundaciones e incendios. Los accidentes “normales” producen tres tipos de crisis:—las crisis económicas, como recesiones, caídas de la bolsa o adquisiciones hostiles;—las crisis físicas como los accidentes industriales, los quiebres de suministro y las fallas en los productos;—las crisis de personal, como las huelgas, los éxodos de empleados clave y la violencia o vandalismo en el lugar de trabajo. Finalmente, los accidentes “anormales” provocan otros tres tipos de crisis:— Las crisis criminales, como la manipulación de productos, los secuestros o retención de rehenes y los actos de terrorismo;— las crisis de información, como los robos de información sobre propiedad, la alteración de los registros de las empresas o los ataques informáticos;—las crisis de reputación, en la cual se difunden rumores o calumnias, se alteran logos o se presentan robos de identidad. Los denominados “centros de crisis” desarrollan habilidades tales como preparar escenarios y elaborar estrategias para cada tipo de emergencia. La clave de la prevención radica en la puesta en marcha de sistemas de alerta temprana.

Las tendencias usualmente siguen el comportamiento tradicional de las curvas en S, si bien la aceleración del mundo contemporáneo tiende a producir mutaciones en los procesos de maduración de los ciclos de vida de los procesos y los productos tecnológicos. Las curvas en S suponen que un sistema sigue un patrón que se despliega en varias etapas.

· En una primera fase surgen los pioneros que lideran la definición o reconocimiento de un nuevo paradigma, el cual crea nuevas reglas para un comportamiento social, un proceso o un producto.

· En la segunda fase los seguidores tempranos identifican el potencial de rendimiento de la tendencia emergente y rápidamente buscan obtener ventajas en el período en el cual se producen los mayores beneficios.

· En la tercera fase la tendencia emergente se torna madura, se generaliza la utilización del proceso o producto, se agota su potencial de innovación y el escaso margen es aprovechado por los imitadores tardíos. En este momento surgen problemas más complejos a resolver, aparece un nuevo paradigma y la vieja solución se vuelve obsoleta.

Ante la complejidad de la sociedad, el ser humano suele acudir a las metáforas. Pierre Bonnaure (1996) cataloga las metáforas en ideológicas y utilitarias. Las metáforas ideológicas pretenden propagar una determinada concepción del mundo. Dentro de éstas se encuentran la metáfora biológica, la metáfora médica, la metáfora de la ingeniería social, la metáfora del efecto mariposa, la metáfora de la máquina y la metáfora de la inteligencia colectiva y de los sistemas auto-organizados. Las metáforas utilitarias buscan primordialmente proporcionar ayudas para el razonamiento. Entre éstas se hallan la exponencial, la curva en S, la curva logística, la campana de Gauss, la hipérbole, la curva en J, los dientes de sierra, la curva de sustitución, el círculo y la espiral, el triángulo y el agujero negro. Las metáforas tienen un valor semiótico y simbólico porque permiten comunicar ideas que de otra manera resultarían difíciles de comprender. Sin embargo, debe llamarse la atención sobre la necesidad de introducir rigor en su uso y manejo. Las curvas en S son una metáfora muy útil y ampliamente extendida, que sirve para comprender las regularidades tecnológicas y las regularidades de mercado. Representa un modelo sobre el ciclo de vida de la tecnología, en el cual una tecnología evoluciona de modo relativamente pronosticable. No obstante, como se ha anotado, no son la única metáfora para entender la forma en que se comportan las tendencias. Para profundizar en la materia, ver el texto de Afuah (1997).

Uno de los factores que explica el desarrollo de las comunidades es la presencia de Capital Social, concepto asociado a la confianza y la participación. De acuerdo con Kliksberg (2000; 28) es una de las formas básicas de capital, junto con el capital natural–constituido por la dotación de recursos naturales–, el capital humano–determinado por los grados de nutrición, salud y educación de la población–y el capital construido–generado por el ser humano e incluye infraestructura, bienes de capital, capital financiero y comercial, etc.

En la economía del conocimiento existe una gran variedad y proliferación de opciones de comunidades y redes de aprendizaje. Las redes de conocimiento fortalecen el desarrollo territorial porque facilitan la creación de espacios regionales de conocimiento, paso previo a la creación de verdaderos sistemas regionales de innovación. Sirven para impulsar el flujo de conocimientos, la recombinación de saberes y la articulación de actores e instituciones con base en experiencias interactivas y recursivas. Este factor es decisivo para la integración de masas críticas en torno a la solución de determinados problemas de interés regional (Casas et al 2001).

Método de los escenarios

Los escenarios son una manera de esquematizar una determinada interpretación de la realidad, que describen el paso de un sistema social dado de una situación presente a una futura, y muestran las rutas o trayectorias que pueden suceder en dicho paso o transición. Los escenarios deben provocar impactos en los modelos mentales de los usuarios o lectores de los ejercicios prospectivos, pues representan una alerta sobre lo que le puede esperar a un sistema social dado (región, municipio, país, sector, etc). Los escenarios son simuladores para probar hipótesis, para ampliar el campo visual de los lideres y tomadores de decisiones.

Según Masini & Medina (2000) los tipos de escenarios de futuro más usuales que se pueden construir son los siguientes:

· Escenario Tendencial: Es el escenario que trata de mostrar lo que sucederá si las cosas siguen como van. No obstante, no basta con pensar las extrapolaciones de las tendencias que se pueden producir, se requiere explicar cuales son los factores históricos, o nuevos que influyen o contribuyen a que la tendencia esperada sea similar a la actual, es decir, se necesita precisar aquellos factores que hacen que la tendencia tienda a reforzarse.

· Escenario Optimista: Es el escenario que se ubica entre el escenario tendencial y el escenario utópico, ideal o más deseable. El escenario optimista contempla cambios razonables y positivos que no rayan en una ambición desmesurada, basada más en los deseos que en los fundamentos que conllevan los hechos y los datos. El escenario optimista plantea acciones deseables pero plausibles o verosímiles que distinguen aquello que puede lograrse en el corto, mediano y largo plazo.

· Escenario Pesimista: El escenario pesimista contempla un deterioro de la situación actual pero sin llegar a una situación caótica. Es el escenario que se encuentra en medio del escenario tendencial y el escenario catastrófico o aquella situación que empeora dramática y aceleradamente un sistema a causa de factores desestabilizantes, inesperados y descontrolados.

· Escenario Contrastado: Escenario donde ocurre lo inesperado y reina la incertidumbre, es decir donde abundan los factores de ruptura que quiebran las tendencias existentes en un momento determinado. Sus consecuencias no necesariamente deben considerarse negativas, pues es un escenario que invita a pensar creativamente en nuevas posibilidades para canalizar los hechos positivos o contrarrestar los negativos. Este escenario se reserva para “pensar lo impensable”. El escenario contrastado es importante en la medida en que obliga a pensar que todo puede cambiar abruptamente, sin embargo no es un escenario arbitrario pues debe tener una lógica argumentativa que lo sustente.

El desarrollo tecnológico es un proceso constante de cambio de paradigmas (palabra que proviene del griego “paradeigma”, que significa “modelo, patrón, ejemplo”). El análisis dinámico de los cambios sociales permite establece los momentos de inflexión de las tendencias. En cada punto de transformación emergen oportunidades significativas y temporales. Existe un período de tiempo específico para aprovechar las ventanas de oportunidad que aparecen en la primera y segunda fases de una tendencia emergente. Es al comienzo de estas olas donde se reconfigura el espacio competitivo y pueden aparecer nuevos jugadores que aprovechen los nichos disponibles. En los momentos y procesos de cambio de paradigmas los jugadores preparados pueden potenciar sus capacidades y entrar al juego competitivo.

Análisis sistémico

La idea central de la teoría general de sistemas plantea que los fenómenos sociales, económicos, físicos y biológicos son sistémicos y la metodología de sistemas es una de las buenas herramientas disponibles en el método científico, para aumentar la comprensión aislada e interactiva de estos fenómenos. (Cfr. Castro et al, 2006).

Gaspar Llinares

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