REFLEXIONES PREVIAS SOBRE METAFÍSICA

Reflexiones Previas Sobre Metafísica

Algunos deducen que, como “Dios creo el mundo a partir del caos…”, y a su vez el caos solo podían haberlo originado los políticos… pues la primera función de Dios fue la política. De este modo, la política desbancaría a otra conocidísima profesión como la más antigua. Otros piensan, en cambio, que tanto la política como esa otra profesión cuyas raíces se pierden en la noche de los tiempos – cuyo nombre obvio porque el lector ya lo sabe – no son sino una y la misma cosa. Siguiendo estos razonamientos, podríamos llegar a la conclusión de que la metafísica no es más que política y…

Pero hoy vamos a hablar de la metafísica propiamente dicha, esto es, “la investigación filosófica de la naturaleza,constitución y estructura de la realidad(The Cambridge Dictionary of Philosophy, 2nd Edition); Cambridge University Press). La metafísica aborda problemas centrales de la filosofía, como lo son los fundamentos de la estructura de la realidad y el sentido y finalidad última de todo ser, todo lo cual se sustenta en el ‘principio de no contradicción’: principio clásico – La República de Platón – de la lógica y la filosofía, según el cual una proposición y su negación no pueden ser ambas verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido.

La metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Emmanuel Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto – cuando emite un juicio sintético sobre un asunto – que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano.

Algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”. Arthur Schopenhauer definió al ser humano como “animal metafísico”. Martin Heidegger ha replanteado todos los asuntos metafísicos, introduciendo una transformación radical que debe tomarse en consideración.

El nombre metafísica proviene del título puesto por el peripatético Andrónico de Rodas (siglo I A. C.) al editar las obras de Aristóteles. Ordenó estos libros – de metafísica – tras los ocho libros sobre física (tà metà tà physiká). De ahí surgió el concepto “metafísica”, que significa: lo que está después de la física, pero que también – de manera didáctica – significa: lo que sigue a las explicaciones sobre la naturaleza, o lo que viene después de la física. Entendiendo física en su acepción antigua, que se refería al estudio de la physis, es decir, la naturaleza y sus fenómenos, no necesariamente limitados al plano material. Esto no implica que la metafísica haya nacido con Aristóteles, ya que de hecho es más antigua, pues hay casos de pensamiento metafísico en los filósofos presocráticos: Por ejemplo, Parménides de Elea (siglo VI-V A. C.) es considerado el fundador de la ontología.

En la Edad Media, a partir del siglo XIII, cuando el conocimiento de las teorías aristotélicas se comienza a conocer en el Occidente latino gracias al influjo de pensadores árabes como Avicena y Averroes, se debate sobre la distinción y orden de jerarquías entre la metafísica y la teología (estudio de Dios como causa última de la realidad), en especial en la Escolástica. A partir de entonces, la metafísica pasa a ser la más alta disciplina filosófica, y así hasta la Edad Moderna.

La cuestión de la distinción entre metafísica y teología es también omnipresente en la filosofía moderna. La tradición moderna ha dividido a la metafísica en: Ontología, o ciencia del que estudia el ser en tanto que ser, que se correspondería a la denominada Metafísica General, y tres ramas particulares: Teodicea (también llamada Teología Natural o Teología Racional), Psicología Racional y Cosmología Racional.

Con el tiempo, la palabra metafísica adquirió el significado de difícil o sutil, y en algunas circunstancias se utiliza con un carácter peyorativo, pasando a significar especulativo, dudoso o no científico. En este sentido, la metafísica es asimismo considerada como un modo de reflexionar con demasiada sutileza en cualquier materia que discurra entre lo oscuro y difícil de comprender.

En definitiva, la metafísica pregunta por los fundamentos últimos del mundo y de todo lo existente. Su objetivo es lograr una comprensión teórica del mundo y de los principios últimos generales más elementales de lo que hay. Porque tiene como fin conocer la verdad más profunda de las cosas, por qué son lo que son; y, aún más, por qué son.

Tres de las preguntas fundamentales de la metafísica son:

¿Qué es ser?

¿Qué es lo que hay?

¿Por qué hay algo, y no más bien nada?

No sólo se pregunta entonces por lo que hay, sino también por qué hay algo. Además, se aspira a encontrar las características más elementales de todo lo que existe: la cuestión planteada es si hay características tales que se le puedan atribuir a todo lo que es, y si con ello pueden establecerse ciertas propiedades del ser.

Algunos de los problemas más importantes y tradicionales de la metafísica son el problema de los universales, el problema de la estructura categorial del mundo, y los problemas ligados al espacio y el tiempo.

La metafísica puede proceder de distintas maneras: Es especulativa, cuando parte de un principio supremo, a partir del cual va interpretando la totalidad de la realidad. Un principio de este tipo podría ser la idea, Dios, el ser, la mónada, el espíritu universal, o la voluntad. Es inductiva, en su intento de ver de manera unificada los resultados de todas las ciencias particulares, configurando una imagen metafísica del mundo. Es reduccionista (ni empírico-inductiva, ni especulativa-deductiva), cuando se la entiende como un mero constructo especulativo a base de presupuestos de los cuales los seres humanos siempre han tenido que partir para poder llegar a conocer y actuar.

¿Y todo esto para qué…? Básicamente, para que no suene a ligereza lo que vendrá a continuación: metafísica práctica, aplicable y muy recomendable para la vida diaria. Sí, para nuestro mundo material – físico – tan materializado que lo estamos desnaturalizando, en aras de seguir el método científico, despojándolo de su esencia… de lo metafísico. Que va más allá de lo físico, aunque no por eso deja de estar ahí.

No permitamos que nos impongan una visión estereotipada de la realidad ¡Veámosla nosotros mismos, que ya somos mayorcitos!

Gaspar Llinares

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