ECOTOWERS – Rascacielos Ecológicos

ECOTOWERS – Rascacielos Ecológicos

1.   Antecedentes

En estos momentos se trata, o bien de aceptar con resignación las limitaciones que impone la coyuntura actual de crisis, o bien optar por una solución sofisticada, aunque aparentemente audaz, que consistiría en la construcción de edificios singulares, esbeltos y de gran altura, rodeados de amplias zonas de uso comunitario. Por supuesto, con un uso notable de las soluciones que ofrecen nuestras industrias.

En definitiva, rascacielos. Un icono que representará la lucha solidaria de nuestra generación contra la adversidad, sin resignación, con audacia e innovación, con protagonismo sobresaliente de nuestra tradición industrial, sin por ello perder de vista el máximo respeto a nuestro medio ambiente, a nuestra tierra. En resumen, nuestros principios y aspiraciones, un legado emblemático de nuestra generación al futuro.

Sin dejar de lado que se crearían miles de puestos de trabajo directos – además de los indirectos o inducidos – como consecuencia de las obras. Muchos de ellos de elevada cualificación, que perdurarían en el tiempo.

2.   Entorno

No se prevé la implementación de cambios sustanciales en las infraestructuras viarias de la zona, dado que son de moderna factura y de gran capacidad. Aseguran una fluida comunicación con el centro y las rondas de circunvalación.

3.   Los usos

La actual tendencia en edificios altos o rascacielos es la utilización mixta: terciario, oficinas, hotel, residencial, telecomunicaciones y emisiones, observatorio, helipuerto y antena. Sin olvidar zonas de aparcamiento y archivo en sótanos. Esta será la opción adoptada para nuestro caso, aunque con preponderancia de las oficinas sobre los restantes usos.

Sobre el techo del edificio se plantea construir una antena de telecomunicaciones, la cual facilitaría la eliminación de las actuales antenas. Al mismo tiempo, al reducirse la distancia, se reduciría la potencia de emisión, y por tanto la energía y las emisiones de efecto invernadero asociadas a la misma y a las tareas de mantenimiento actuales.

Sobre la azotea se habilitaría un helipuerto, el cual podría tanto comunicar con el Aeropuerto como realizar vuelos turísticos.

En la última planta (60) y en la azotea se habilitaría un observatorio abierto al público, con cafetería(s) y restaurante(s).

Las plantas 51 hasta la 59 las ocuparía un hotel de 5 estrellas, incluyendo restaurantes, salas de prensa y reuniones y auditorio (ubicación alternativa en sótano).

La planta 50 dispondría de gimnasio con piscina climatizada y todos los avances tecnológicos.

Las plantas 40 a la 49 se reservarían para uso residencial de lujo, con diferentes tipologías de apartamentos, los cuales se beneficiarían de un Lounge y zonas comunes, con un servicio 5 estrellas.

Las plantas de la 3 a la 39 se reservarían para oficinas. Se contemplan las siguientes tipologías de oficinas:

  • Corporaciones y grandes empresas
  • Consellerías y OOAA de la Generalitat Valenciana
  • Ayuntamiento y OOAA
  • Administración del Estado y OOAA
  • Registros de la Propiedad y Mercantil
  • Empresas Suministradoras (electricidad, gas, agua…)
  • Emisoras de TV y Radio (así tendrían mejor acceso a la antena)
  • Proveedores de telecomunicaciones (mejor acceso a la antena)
  • Medios de Comunicación
  • Notarías
  • Profesionales y otras empresas (seguros, banca…)

La plantas 1 acogería un Registro Único Físico de Entradas y Salidas de las empresas y administraciones implicadas. Zona comercial, con cafeterías y restaurantes, agencias de viajes, comercios de lujo y otros servicios.

El primer sótano tendría doble altura – 5 metros – de modo que permita la operación de autobuses y vehículos de carga. En él se dispondría un terminal para embarque del Aeropuerto. Asimismo, habría una zona de archivos y almacenes para empresas e instituciones ubicadas en el edificio, y Estafeta de Correos. Se reservaría una zona alejada del rascacielos para backup de datos de ordenadores centrales de las distintas instituciones y empresas.

Los restantes sótanos de aparcamiento se dedicarían a aparcamiento de turismos. Se reservaría una zona de acceso restringido y aparcamiento VIP, que sería la más próxima al edificio y permitiría un acceso más directo a las plantas.

4.   El edificio

El Council on Tall Buildings and Urban Habitat, CTBUH (Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano), ubicado en el  Illinois Institute of Technology de Chicago (USA) define un edificio como super-tall (súper-alto) cuando supera los 300 metros de altura. CTBUH solo registra, salvo excepción justificada, edificios cuya altura supere los 100 metros.

En España no hay ningún edificio con dicha calificación (Torre Caja Madrid, el más elevado, tiene 250 metros). Tampoco desde el mar Mediterráneo o el mar Negro se divisa ningún super-tall (en Israel los 244 metros de la City Gate Tower, y en Estambul los 261 metros de la Sapphire Tower). Merece la pena visitar el sitio web de esta última: http://www.istanbulsapphire.com/

En la actualidad, la altura promedio de los pisos ocupados en los rascacielos se aproxima a los 5 metros. Por supuesto, aquí se computan las plantas de accesos del propio edificio, y la altura de la antena. Habitualmente, los accesos suelen ser de grandes dimensiones, acordes con el porte del edificio.

Por tanto, un rascacielos de 300 metros tendría unas 60 plantas utilizables. Si tomamos como punto de partida una superficie media de unos 1.500 m2 por planta, tendríamos una superficie construida de 90.000 m2 por encima de rasante.

Una vez planteado el programa de usos o necesidades del edificio, y salvados los inevitables trámites, calificaciones y negociaciones previas, se procedería a la convocatoria de un concurso internacional por invitación a firmas de arquitectura de reconocido prestigio mundial en este ámbito. Este concurso sería asimismo una excelente plataforma para la promoción arquitectónica de nuestra industria.

Adjudicado formalmente el diseño del edificio, y una vez avanzado este de forma sustancial, el rascacielos es inscribible en el mencionado CTBUH, lo cual implica una notoriedad importantísima. Y se abren las puertas de certámenes especializados de alto nivel, como Cityscape (Dubai International Convention & Exhibition Centre). En definitiva, ya tendríamos un producto Premium.

Tanto en la fase de concurso como en las posteriores de diseño y construcción se hará especial énfasis en el empleo de productos de la CV en todo tipo de soluciones constructivas, desde las típicas de pavimentos y revestimientos interiores a las soluciones constructivas de fachada y obras de urbanización exterior. Incorporando, en la medida de lo posible, las soluciones y productos más innovadores y de superior calidad, de modo que la ecotorre sirva de escaparate para la proyección mundial de nuestra industria en una obra que la prestigie.

5.   Sostenibilidad

Existe la errónea premisa que los rascacielos son tan inhabitables como despilfarradores de recursos naturales y energéticos, cuando la realidad presente es muy otra. Cada vez más arquitectos proponen diseños de rascacielos que, además de aprovechar mejor el espacio y los recursos naturales, incluyen todo tipo de elementos ecológicos. Con un diseño arquitectónico innovador que sintetiza estética, funcionalidad y responsabilidad medioambiental.

En este sentido, diversas ciudades de todo el mundo asisten a la construcción de ecotorres o planean nuevos rascacielos con materiales reciclados, energías renovables o cubiertas vegetales. En su diseño han ganado importancia variables como la flexibilidad de las distribuciones en planta, calidad del ambiente interior, eficiencia energética y contribución sostenible al entorno urbano: redes de transporte público, generación de energía limpia, reciclado de residuos, provisión de zonas verdes públicas. Como resultado, la ecotorre sostenible interactuará positivamente con los múltiples aspectos de la ciudad, sociales, económicos y medioambientales.

Existen múltiples posibilidades arquitectónicas, urbanísticas y de ingeniería. No hay un modelo único o universal de ecotorre sostenible. En lo que respecta al entorno urbano, el diseño arquitectónico del edificio deberá seguir ciertas pautas:

  • Formar parte de un diseño urbanístico que potencie la reorganización e intensificación de la vida urbana, al tiempo que favorezca y mejore las infraestructuras existentes.
  • Ofrecer funciones o actividades mixtas edificio-vecindad-ciudad.
  • Ofrecer espacios públicos, tanto zonas verdes como zonas comerciales o de servicios abiertas al público, como mínimo en plantas bajas.
  • Estudiar la duración de las sombras sobre distintas zonas.
  • Evitar la incomodidad de los paseantes originada por corrientes de aire indeseadas alrededor del edificio.

Y, en relación con el ambiente interior y la gestión de recursos energéticos, las pautas básicas serán:

  • Diseñado para flexibilidad y durabilidad.
  • Cubiertas vegetales y jardines verticales.
  • Aislamiento térmico para reducir pérdidas energéticas.
  • Maximizar estrategias pasivas para climatización de los ambientes interiores. Ventilación natural.
  • Maximizar la entrada de luz diurna sin ganancia indeseada de calor. Integración de la luz diurna con los sistemas de iluminación artificial de reducido consumo.
  • Recogida de aguas de lluvia y reciclado de aguas grises.
  • Separación de los residuos sólidos en diferentes categorías para su reciclado.
  • Generación de energía mediante paneles fotovoltaicos, cogeneración o aerogeneradores y otras fuentes renovables de energía.
  • Operar con el objetivo de ‘cero emisiones de CO2’ en lo relativo a climatización, ventilación, iluminación y otros sistemas mecánicos y eléctricos.

Esta definición de edificio sostenible no implica un edificio autónomo respecto al suministro de agua o energía, o en el tratamiento de residuos o aguas residuales. Por el contrario, la sostenibilidad se define como las relaciones de positiva interdependencia entre la ciudad y el edificio.

6.   Seguridad

La seguridad, tanto la intrínseca del propio edificio como frente a actos terroristas, es el ámbito en que más empeño y resultados se han alcanzado en los últimos años. Los atentados del 11-S-2001 en Nueva York han focalizado el interés de técnicos, diseñadores, constructores, promotores y propietarios en esta dirección. Con el resultado de un nuevo florecimiento de estos colosos arquitectónicos, no solo en Estados Unidos y otros países occidentales, sino en Rusia, China y Hong Kong, Corea del Sur, Japón, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Turquía y la propia España.

Existen numerosos trabajos técnicos sobre las diversas facetas de este complejo campo. Los cuales contienen recomendaciones que se han incorporado a los rascacielos de reciente construcción, entre otras:

  • Refuerzo de la estructura exterior. Sistemas de doble fachada.
  • Empleo de estructuras de hormigón o compuestas con mucha mayor resistencia al fuego.
  • Empleo generalizado de materiales ignífugos en zonas comunes y de evacuación.
  • Diseño de sistemas de evacuación avanzados, con zonas ‘buffer’ seguras y elevadores para evacuación.
  • Separación del edificio de las zonas sensibles: aparcamiento, correos, carga y descarga.
  • Barreras arquitectónicas para prevenir asaltos (coches, camiones).
  • Separación suficiente del edificio respecto a los viales. Accesos oblicuos desde los viales para impedir asaltos por velocidad.
  • Control de accesos.

7.   Origen de fondos

En primera instancia, suponemos un coste total cuyo orden de magnitud sería de 200 M€. Lo cierto es que este dependerá mucho del diseño definitivo, aunque también es verdad que la presente crisis facilitará la contratación a precios muy competitivos.

Tanto las AAPP como las restantes empresas o servicios mencionados disponen de edificios, propios o en alquiler, en la ciudad. Muchos de los inmuebles en propiedad tienen unas características excelentes de ubicación y tamaño, adecuadas para servicios necesarios para nuestra ciudad, tales como residencias de la tercera edad, edificios Senior, clínicas, hoteles de diversas categorías, centros educativos o lúdicos, gimnasios, etc. Eso sí, todos esos inmuebles precisarían, así como el actual del Estadio, una recalificación de sus usos, y quizás incluso de su volumetría.

Por último, la empresa – o UTE – adjudicataria de la construcción debería comprometerse a adquirir entre un 25% y un 33% del edificio.

Las antenas generarían unos ingresos notables, variables en función del grado de exclusividad que se otorgara al edificio en su ámbito.

A priori, sin desembolso global neto por parte de los potenciales clientes, podría cubrirse la inversión planteada. Obviamente habrá que solicitar financiación externa acompasada a los ritmos del proyecto. Pero está claro que la firma de un compromiso con las partes que se impliquen en este proyecto puede otorgar garantía suficiente a las entidades financieras.

La opción aparentemente más operativa sería que una sociedad existente – o creada ad hoc – se hiciera cargo del conjunto de la operación, contando para ello con unos recursos, propios o ajenos, del orden de 50-100 M€.

8.   Conclusiones

Nuestra ecotorre es potencialmente viable, o al menos merece la pena profundizar en un estudio más detallado a nivel de anteproyecto, de modo que las posibles partes implicadas puedan pronunciarse en base a un documento más preciso.

Desde luego, el actual momento de profunda crisis la hace al mismo tiempo compleja y atractiva: miles de puestos de trabajo y costes de inversión potencialmente asumibles. Y su cronología será interesante: comenzará en plena crisis y se pondrá en uso cuando ya la hayamos pasado (¡!).

Evitará un sinnúmero de desplazamientos, tanto a ciudadanos como a funcionarios y empleados privados, con el consiguiente ahorro económico y de tiempo, incidiendo positivamente en la productividad y eficiencia del conjunto de la economía.

 Potenciará el uso del transporte público, tanto el local como el comarcal e intercomarcal. Todo lo cual, unido a la centralización de las antenas e instalaciones de telecomunicaciones actualmente diseminadas por Parajes Naturales y otras ubicaciones, redundará en una notable disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, y un favorable impacto ambiental y paisajístico.

Sin dejar de lado la implicación tecnológica y de imagen para numerosas empresas y profesionales de la CV, impulsando la adquisición de un know-how y una difusión internacional que puede demostrarse crucial para la salida de la presente crisis económica.

Y permanecerá un icono, una obra emblemática, como legado de presente y futuro. Nos habremos situado – de verdad – en el mapa de Europa y del mundo.

Gaspar Llinares

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