PROPUESTAS PARA EL NUEVO P.G.O.U. DE CASTELLÓN

centrohistoricoDado que he asistido a las 5 Jornadas de los Foros de Urbanismo para el Castellón del siglo XXI, únicamente aportaré propuestas que no se hayan tratado o detallado in extenso en dichas reuniones. O bien añadiré matices a algunas de las propuestas debatidas:

1)  ZONA FRANCA PRÓXIMA AL PUERTO DE CASTELLÓN

Esta propuesta la efectué en la II Jornada, la celebrada en la Cámara de Comercio de Castellón. Seguidamente la detallo:

Una Zona Franca o “área exenta”, según el Real Decreto Ley del 11/06/1929, es un territorio dentro de un Estado con un régimen aduanero especial, que incluye desgravaciones fiscales y ausencia de medidas arancelarias, lo cual posibilita la reducción de los costes de producción y distribución, entre otras ventajas. La declaración de Zona Franca conlleva una serie de exenciones –IVA, IRPF, impuestos sobre mercancías– que facilitarían la reactivación de la economía local y provincial.

El objetivo de las zonas francas es almacenar productos exentos de gravámenes, que permiten la manipulación de las mercancías hasta que lleguen a su punto de destino, pudiendo las mercancías ser objeto de perfeccionamiento activo o de transformación en la zona franca.

Su autorización corresponde a los Gobiernos estatales mediante autorización concedida a la solicitud de entidades, consorcios o sociedades mercantiles. De conformidad con la legalidad vigente, la autorización para la habilitación de una zona franca será otorgada por el Ministerio de Economía y Hacienda. Antes, el proceso debe tramitarlo el departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

Las singulares características y ventajas de las zonas francas actúan como atractor de inversiones, induciendo la creación de ingentes puestos de trabajo, directos e indirectos. La ubicación habitual de las zonas francas es en la proximidad de nodos logísticos que faciliten su operabilidad, como el Puerto de Castellón.

2)  PREVISIÓN Y POTENCIACIÓN DEL CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO

Las ciudades son poderosas redes. Según Geoffrey West, físico del Santa Fe Institute que ha investigado las matemáticas de las ciudades, hay una constante urbana que se mantiene por todo el orbe: cada vez que se dobla el tamaño de una ciudad, hay un incremento del 15-20% en salarios, número de patentes, empleo de personas “supercreativas”, eficiencia de los sistemas de transporte, entre muchas otras cosas positivas asociadas con las ciudades. También hay un aumento similar del crimen y de la polución, pero los beneficios superan con creces dichas desventajas.

Castellón ha experimentado un crecimiento demográfico superior al de su provincia. Lo cual confirma la tendencia global al incremento de las ciudades, en especial las más grandes. Si deseamos lo mejor para Castellón, debemos fomentar y prever el crecimiento demográfico de nuestra ciudad, que brindará numerosas oportunidades a la vez que nuevos retos, que redundarán en una mejora de nuestra calidad de vida si los afrontamos adecuadamente. Dejando atrás actitudes provincianas, pequeño burguesas.

Asimismo deberán tenerse en cuenta los efectos del envejecimiento progresivo de la población, el cual en los últimos años se había mitigado con la llegada masiva de inmigrantes jóvenes. El envejecimiento de la población implica que cada vez haya más propietarios envejecidos, que son los rentistas de numerosas propiedades residenciales y comerciales. Es una población que detesta el dinamismo, que quiere vivir en pleno centro de la ciudad, y a la que casi todo molesta: ruidos, gente, etc. Son también los propietarios de numerosas fincas abandonadas, rústicas y urbanas. No transmiten la propiedad ni tienen interés o incentivo vital en modernizarla. Su existencia y sus deseos son un hecho incontrovertible, que hemos de respetar, aunque sin dejar que nos impida luchar por una ciudad pujante y dinámica, digna capital metropolitana y provincial.

3)  UNA CIUDAD PARA DISFRUTAR

Una ciudad en la que sus parques y jardines estén unidos por viales ‘verdes’ peatonales. Y estos a su vez con los ‘centros’: el histórico y el de actividades de ocio. Rodeando nuestros 2 grandes núcleos urbanos de sendos cinturones verdes, que a su vez estarían unidos con los parajes naturales del término municipal con corredores verdes (Rutas botánicas y de ecoturismo enlazando zonas verdes y espacios de interés). Uniendo, asimismo, mar y montaña mediante un corredor verde. Trazando senderos e implantando zonas de ocio en las montañas, a las que se dotaría de su arbolado original. Y estudiando la conexión con parajes naturales próximos, como el río Mijares, así como con las localidades vecinas.

Sin olvidar la importante zona agrícola que rodea la ciudad, la cual hay que potenciar por sus valores medioambientales y como yacimiento de empleo y generadora de riqueza. Esta valiosa reserva debe asimismo acercarse a los ciudadanos, compatibilizando los usos agrícolas con el disfrute de la naturaleza mediante la adecuación de viales y senderos por todo el término.

Durante años se ha propiciado un urbanismo con miles de plantas bajas y entresuelos. Y ahora hay cientos de plantas bajas tapiadas y cientos de entresuelos para oficinas que nunca se venderán o se alquilarán. Sobran bares, tiendas y locales comerciales. Hay tanta oferta que ni doblando la población y el consumo habría negocio para todos ellos. Debe reflexionarse si debe seguirse promoviendo este tipo de ocupación para una parte de los edificios que se construirán en el futuro.

4)  LA CASA DE NUESTROS SUEÑOS

En nuestra sociedad la inmensa mayoría desea, o más bien sueña, poder vivir en una residencia unifamiliar. Solo el deseo de vivir en el centro de la ciudad se puede equiparar a dicho anhelo. Evidentemente, el centro de Castellón no permite conjugar ambos extremos. Pero está claro que no deseamos barrios-colmena. El barrio de la Universidad fue un error conceptual: es nuevo y no lo parece. Debemos diseñar un urbanismo que posibilite que las casas de nuestros sueños se hagan realidad.

Por otro lado, el precio del suelo depende mayormente de la edificabilidad del mismo. Por lo tanto, dada la gran cantidad de suelo vacante, lo deseable sería limitar o reducir la edificabilidad del mismo, haciéndolo coincidir con los parámetros de vivienda unifamiliar, HACIENDO QUE ESTA SEA ASÍ MÁS ASEQUIBLE. De este modo, construiríamos una ciudad más humana y, lo que es más importante, más acorde a nuestro ideal.

5)  ORDENANZA DE SOLARES, PARCELAS, HUERTOS Y FINCAS ABANDONADAS

Debe implementarse una Ordenanza que prevea la cesión temporal –en tanto el propietario no le de uso alguno– al Ayuntamiento del uso de solares, parcelas, huertos y fincas en estado de abandono. Pues afean paisajísticamente el entorno, mermando la calidad de vida y pudiendo llegar a ser focos de insalubridad o disminuir el valor de las propiedades colindantes o próximas. El Ayuntamiento, previa consulta a los vecinos siempre que sea posible, gestionará dichos espacios, pudiendo acondicionarlos como zonas de ocio, jardines, aparcamiento, campos deportivos, etc. Caso de no efectuarse dicha cesión y continuar la propiedad en manifiesto abandono o deterioro, el Ayuntamiento impondrá fuertes sanciones a los propietarios, amén de otras medidas que la Ley pueda amparar.

6)  PLAN ESPECIAL DEL CENTRO HISTÓRICO

Se precisa un Plan Especial para el centro histórico –o casco antiguo, o Ciutat Vella– que servirá para indicar qué se puede o no hacer, qué materiales se pueden utilizar en las fachadas de las viviendas, la pavimentación de las calles, la iluminación del casco histórico, peatonalización o no de algunos viales y un largo etcétera, además de incluir un catálogo de bienes y edificios protegidos. Asimismo, como labor previa a dicho Plan Especial, deberá contemplarse la redacción del Estudio de Integración Paisajística y Plan de Participación Pública del Plan Especial de Protección de dicha zona. Mediante encuestas se pedirá la opinión de los vecinos para incorporar estos datos al propio Plan Especial.

7)  REVITALIZACIÓN DEL CENTRO HISTÓRICO

Es importante revitalizar el Centro Histórico, como lugar de encuentro y disfrute de la ciudadanía. Así como escaparate para nuestros turistas y visitantes, especialmente los de nuestra área de influencia económica. La capitalidad –provincial y metropolitana– de nuestra ciudad no se entiende sin un centro histórico atractivo y dinámico, tanto desde el punto de vista comercial como cultural y de ocio, además de gastronómico (tapas, restaurantes…) y estético.

Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza han desarrollado una importante revitalización urbanística de sus centros urbanos. En Castellón, en cambio, no se han llevado a cabo intervenciones de gran calibre en el centro que corrijan sus desequilibrios. El crecimiento de Castellón ha ocasionado un progresivo abandono del centro por parte de las nuevas generaciones. Aún así la ciudadanía encuentra el carácter propio de Castellón en el centro histórico, que por tanto es un valor que debemos conservar. La gente continúa viniendo al centro a comprar, transformado hoy en día en un centro-comercial, aunque cada vez menos gente viva en él. Basta con pasear por el centro fuera del horario comercial: es una ciudad vacía, insegura. Es necesario un proyecto radical de revitalización del centro para dar un nuevo carácter a la ciudad a la vez que preservamos su identidad histórica.

La existencia de otro centro –convenientemente alejado del casco urbano– para actividades de ocio como discotecas, locales con música ambiental y espectáculos no exime la necesidad de contar con un centro histórico potente, que funcione como motor dinamizador de nuestra capitalidad y como atractor de visitantes y turistas.

8)  AMPLIACIÓN DE USOS DEL MERCADO CENTRAL, EDIFICIOS MUNICIPALES Y PLAZA MAYOR

El problema de la ZAS (Zona Acústica Saturada) de “Las Tascas” es originado por un exceso de demanda que deriva en escasez de aforo de los locales –las tascas– el cual es suplido por la vía pública, que a su vez se llega a congestionar en muchos momentos. Esta congestión de la vía pública es la que origina elevados niveles de contaminación acústica, además de llevar consigo el consumo habitual de alcohol en vía pública, cuya estética es opinable.

La solución que propongo consiste en dar salida a la demanda ciudadana –y de visitantes y turistas– de este tipo de actividad socializadora –tapeo– mediante la adecuación de nuevos espacios muy próximos y alejados del vecindario residencial: los bajos municipales y el Mercado Central.

En el caso de los bajos municipales tenemos precedente en algunos ayuntamientos de capitales europeas (e.g. Viena). Y en el Mercado Central no se trataría de eliminar la actual actividad matutina de mercado, sino de posibilitar la apertura de los puestos como ‘gastrobares’ en horario vespertino y nocturno, en los cuales podrían degustarse y promocionarse los mismos productos –frescos, autóctonos– que se venden durante el día, acompañados por caldos de la tierra.

Ambas propuestas posibilitarían un mayor uso de la Plaza Mayor, la cual está prácticamente exenta de residentes, lo cual asegura la prácticamente nula afección de molestias al vecindario residencial.

Por último, el arrendamiento de estos espacios públicos redundaría en mayores ingresos en las arcas municipales.

Algunas zonas del centro deberían recalificarse como de uso preferente de servicios. Quedando el uso residencial como residual o secundario. Esto tiene una gran relevancia desde el punto de vista de la afección de problemas acústicos que, una vez se presentan son de muy difícil –o imposible– solución.

9)  CONVERTIR EL EJE CASTELLÓN-GRAO EN UNA AMPLIA ZONA RESIDENCIAL QUE UNA AMBOS NÚCLEOS URBANOS, INTEGRANDO LA MARJALERÍA

Debe frenarse la instalación de industrias y servicios en los ejes que comunican Castellón con el Grao de Castellón, fomentando el uso residencial. De modo  que lleguen a unirse ambos núcleos mediante una trama urbana que asimismo integre la Marjalería.

Deberá analizarse pormenorizadamente la situación en que quedan las actuales implantaciones de industrias y servicios. Y calificarse su uso futuro, preferentemente residencial. La existencia de abundante suelo industrial y de servicios en el término municipal hace que esta opción sea plenamente viable. E incluso que en el futuro pudiera acelerarse por la vía de la permuta de suelo.

A priori puede parecer descabellado; pero es lo que ha ocurrido de forma apenas planificada con los antiguos almacenes de naranjas y otras industrias y servicios que existían en el seno de ambos núcleos urbanos. La unión planificada de ambos núcleos urbanos debería ser preferente a otras actuaciones de expansión, con la posible excepción del colmatamiento de huecos sobrevenidos por el vertiginoso desarrollo urbanístico previo al estallido de la burbuja inmobiliaria.

Este planeamiento, que quizás podría englobarse en una nueva redacción del Plan Especial de la Marjalería, ampliando su ámbito de actuación, debería contemplar nuevos viales o rondas de circunvalación de la ciudad resultante. Así como los accesos Norte al Puerto y el acceso Sur del ferrocarril. Por el Norte, podrían aprovecharse los márgenes del Río Seco como Ronda que discurriera desde la actual ciudad hasta el litoral. Por el Sur, podría seguirse el trazado del Barranco de Fraga desde la Ronda hasta la zona industrial del Serrallo.

De este modo, el nuevo ámbito de la ciudad quedaría aproximadamente definido por la intersección de la Autopista AP-7, el barranco de Fraga, el litoral y el eje Río Seco-Hospital-Tetuán XIV. Fuera de este ámbito se ubicarían las zonas industriales, de servicios y de ocio.

10)             INTEGRACIÓN DEL EJE UNIVERSIDAD-SALERA EN LA TRAMA URBANA

Tanto la Universidad –y su barrio– como los numerosos barrios periféricos del entorno de la Carretera de Alcora y la Cuadra Salera se ubicaron sin tener en cuenta la problemática que conlleva su alejamiento de la trama urbana de la ciudad. Después ha habido que implementar numerosas dotaciones públicas, muy onerosas, tanto en su instalación como en su mantenimiento. Y, a pesar del enorme dispendio público, lo irregular de su implantación y su distancia –ni lejana ni próxima– a la trama urbana de la ciudad hacen que sea conveniente y prioritaria su unión con la misma, para pasar a formar parte integral y plena de la ciudad. Con las evidentes ventajas que ello conlleva: mejora de servicios, transporte público, itinerarios peatonales seguros, etc.

11)             NOTAS ACERCA DE LA MARJALERÍA

Hay un notabilísimo consenso en que la Marjalería supone uno de los problemas más enquistados de la ciudad de Castellón. Y no se vislumbra una solución a corto plazo, ni siquiera con amplio consenso político y social. Pues son miles de problemáticas individuales de difícil o imposible encaje en el interés general.

Aún hoy en día hay personas que intentan seguir construyendo dentro de la más absoluta alegalidad, o ilegalidad, según se mire. Pues ya a principios de los años 1980 se avisó con profusión que no debía construirse sin los permisos y licencias de rigor. Y se ha construido enormemente desde entonces en la Marjalería. Y sin permisos, en general.

¿Por qué? Esto no sucede en otras zonas del término. ¿Hay sensación de impunidad en la Marjalería? Vale la pena indagar en la causalidad subyacente a esta actitud tan generalizada.

En gran medida se trata de personas que ya disponían de alguna parcela en la Marjalería, porque la cultivaban ellos o sus antepasados. No parece que haya habido un elevado número de transmisiones de parcelas inter vivos, salvo entre vecinos. Esto ha favorecido el hecho de que, al mejorar el nivel de vida, muchos hayan decidido construirse una segunda residencia en la parcela que ya tenían, y que en la mayoría de casos han seguido cultivando. Pues lo que predomina en la Marjalería son segundas residencias, y apenas existen residentes que vivan alquilados.

Como los vecinos de toda la vida han construido a su aire, sin permisos ni licencias, ni proyecto de arquitecto, pues ellos también. Ya que, como suelen decir, “a nadie se le ha caído la casa”. Salvo excepciones, han visto el proyecto arquitectónico como un gasto superfluo y una molestia que encarece los gastos de construcción, al tener que cumplir todas las normas. Y los gastos de licencia, pues un gasto inútil, y que encima si no se pagan pues no hay que pagar el IBI, etc. Aunque ahora ya se pague, antes no era así.

Al no tener proyecto ni licencia de obras, las aguas residuales iban al subsuelo, o directamente a marjales y acequias. El agua potable, procedía de cisternas de agua de lluvia. Y el agua corriente –no potable– se bombeaba desde pozos apenas profundos o directamente desde las acequias. Con estas condiciones tan insalubres es casi un milagro que no haya habido mayores problemas sanitarios.

Son miles de personas las que en la Marjalería poseen una segunda residencia, que en su práctica totalidad son viviendas unifamiliares aisladas. Son miles, pero en el resto de Castellón somos muchos más. ¿Deberíamos pagar todos para arreglar este desaguisado? Pues pagarlo en su totalidad no, pues en su día se ahorraron muchos impuestos y tasas municipales, que si se hubieran pagado las cosas no estarían como están. Lo equitativo sería que con fondos públicos se financiara una proporción de la inversión necesaria similar a la proporción de población que vive o tiene segunda residencia en la Marjalería. Y no mucho más, si se quiere ser generoso. Pues la adecuación de la Marjalería es una necesidad, pero también es una mejora cuyos directos beneficiarios son los propietarios. Y dicha mejora se traducirá en un mayor valor patrimonial de sus posesiones, las de los propietarios.

12)             FLEXIBILIDAD DE USOS Y ACTIVIDADES

La calificación del suelo debe permitir la máxima flexibilidad de usos posible, tanto en el suelo privado como en el público o dotacional. Debe favorecerse la compatibilidad del uso hotelero con el residencial, sobre todo en la costa norte.

13)             POTENCIAR LA AGRICULTURA BIOLÓGICA Y ECOLÓGICA

Castellón sigue teniendo una extensa superficie de cultivo, en la que se observa un creciente abandono de los cultivos tradicionales. Debe potenciarse la nueva agricultura, biológica y ecológica, de elevado valor añadido. Fuente de empleo y riqueza a la que no debemos renunciar, así como salvaguarda de nuestros valores paisajísticos.

Asimismo, el uso agrícola debe compatibilizarse con el disfrute del campo por parte de los ciudadanos, habilitando los caminos y veredas para un uso mixto agrícola y de ocio (paseo a pie, bicicleta o caballo).

14)             EMBELLECIMIENTO DE TODOS LOS ACCESOS A LA CIUDAD

Como forma de potenciar nuestra marca ciudad ante todos los visitantes y turistas que recibimos.

15)             ESTACIÓN INTERMODAL: FERROCARRIL, AUTOBUSES, TRAM

Debe potenciarse el completo desarrollo de la estación de ferrocarril y autobuses, dotándola de zonas de aparcamiento de corta y larga duración a precios razonables. Es un servicio que atañe a viajeros de media provincia, por lo que debe instarse el apoyo de otras instituciones. Asimismo, es imprescindible el desarrollo de las líneas del TRAM que discurren por la estación, en especial la Línea 2.

16)             ATRACCIÓN DE GRANDES CORPORACIONES E INDUSTRIAS

Castellón precisa canalizar dos retos que, pese a su escasa repercusión actual en la opinión pública, son de indudable trascendencia:

  • Atraer grandes corporaciones
  • Lograr la implantación de grandes industrias

En ambos casos, la repercusión en puestos de trabajo – directos e inducidos – es de gran importancia. Además del incremento en impuestos – directos e inducidos – y tasas para la Administración, de no menor significación.

Pero, sobretodo, lo importante es el avance cualitativo hacia la convergencia con los países más avanzados en las estructuras productivas, actualmente desequilibradas en exceso hacia las PYMES. Sin olvidar la innegable carga tecnológica, innovadora y de sofisticación que suele ir aparejada con las grandes corporaciones e industrias.

ATRACCIÓN DE GRANDES INDUSTRIAS

La implantación de un gran establecimiento industrial o de servicios –proyecto tractor–  es favorecida por:

1)      Cercanía a población – cualificada, preferiblemente. De ahí la preferencia por las urbes

2)      Cercanía de servicios especializados: logística, consultoría, mantenimiento, reparaciones, repuestos y demás suministros

3)      Infraestructuras de todo tipo, especialmente las digitales, sin olvidar las infraestructuras de investigación

4)      Solar adecuado a costes razonables

5)      Costes conocidos de licencias, tramitaciones, proyectos, inspecciones y permisos

6)      Plazos seguros de aprobaciones previas y definitivas

7)      Seguridad jurídica, sobre todo en el proceso de implantación y puesta en marcha

8)      Generalmente, acceso a energía abundante y a precios competitivos

9)      En algunos casos, clima adecuado (e.g. industria del silicio)

10)  Buena imagen y amplio reconocimiento de la ubicación

11)  Sanidad y educación de calidad. Universidades

12)  Posibilidades de ocio y entretenimiento. Actividades culturales y eventos

Castellón está bien posicionado en términos generales, aunque sería factible mejorar de forma sustancial adoptando las siguientes medidas:

        I.      Centralización en un único departamento administrativo de todo aquello que pueda afectar a grandes establecimientos y/o grandes empresas. Este departamento se nutriría de los funcionarios más confiables de las distintas áreas: urbanismo, industria, comercio, infraestructuras… Los informes que pudiera recabar de otras Administraciones o empresas suministradoras (telecomunicaciones, energía, agua, etc.) serían prioritarios. A su vez, se coordinaría con la promoción exterior para la captación de proyectos tractores, vía IVEX, ICEX, etc. En este sentido, actuaría como Lobby público-privado para la captación de inversiones y la atracción de grandes corporaciones.

      II.      Generación de grandes solares en corredores lineales frente a grandes infraestructuras –lineales– de transporte. Un ejemplo paradigmático del éxito de esta estrategia es el Dulles Corridor (http://dullestechnologycorridor.com/ ) emplazado junto a la autovía que discurre entre el Aeropuerto Internacional Dulles y Washington (30+ Km). En él se sitúan los dos condados con la renta per capita más elevada de EEUU, muchas de las principales industrias de Internet, 575.000 empleos, 30.000 negocios, etc.

La primera ventaja de esta solución la constituyen los reducidos costes y plazos previos o iniciales y de mantenimiento, dado que las infraestructuras (agua, electricidad, saneamiento, telecomunicaciones…), así como el transporte público, son lineales por su propia naturaleza. Asimismo, por su ubicación, queda resuelto el coste de los accesos a infraestructuras del transporte y centros de población.

En segundo lugar, posibilita una inversión escalonada en infraestructuras, pues bastaría con abrir un sencillo vial entre dos accesos de autovía e implantar una galería de instalaciones. Posteriormente, las instalaciones se irían implementando o ampliando a demanda. A diferencia de los presentes polígonos o parques industriales y empresariales, donde se ha de efectuar toda la inversión antes de siquiera poder comenzar las obras en las parcelas. Además, la red de baja tensión y centros de transformación, y posiblemente el alumbrado público, serían innecesarios.

En tercer lugar, la disponibilidad de las parcelas sería prácticamente inmediata. Habría que recurrir a las nuevas normativas urbanísticas para este tipo de proyectos.

En cuarto lugar, estas implantaciones tendrían un efecto atenuante positivo de la contaminación y de barrera acústica de las infraestructuras de transporte que acompañan. Se cuidaría la estética del frontal de las parcelas, muy retiradas de la infraestructura del transporte, donde se ubicarían las zonas verdes y de aparcamiento del establecimiento.

En quinto lugar, el establecimiento tendría espacio de expansión por detrás, exclusivo para el mismo.

En sexto lugar, el solar sería configurable a demanda del inversor, pues la longitud de fachada – se sugiere que se fijen mínimos de fachada – la fijaría el adquirente.

Por último, los nodos o cruces de grandes infraestructuras del transporte serían puntos ideales para la concentración de servicios: galerías comerciales, bancos, oficinas, hoteles, restaurantes, etc.

Lógicamente, se sugiere la implementación de salvaguardas para evitar la especulación improductiva.

ATRACCIÓN DE GRANDES CORPORACIONES

La implantación de la sede de una gran corporación es favorecida por:

1)      Existencia de un CBD (Central Business District o Distrito Financiero), tal como, Southern Manhattan en Nueva York, The Loop en Chicago, etc.

2)      Edificios de prestigio. Preferiblemente rascacielos. Las grandes corporaciones tienen una acentuada afinidad por los edificios altos y los centros de poder, donde desarrollan su máxima eficiencia. Las corporaciones son organizaciones complejas, sofisticadas, y no hay edificio más complejo y sofisticado que un rascacielos. Aparte del hecho de que, a partir de 2.000 m2 las comunicaciones horizontales se hacen cada vez más engorrosas, favoreciendo la verticalidad, la cual a su vez suele acomodarse a la verticalidad del organigrama de la propia corporación.

3)      Espacio ocupable de inmediato, a costes razonables, generalmente de alquiler a largo plazo. Disponibilidades en el rango de 5.000 á 20.000 m2, y en el de más de 20.000 m2.

4)      Excelente accesibilidad del CBD, y de este al Aeropuerto Internacional. Transporte privado y público de gran capacidad

5)      Aeropuerto Internacional con conexiones internacionales y nacionales de gran operatividad. Servicios VIP (helipuertos, limusinas…)

6)      Población altamente cualificada. Sociedad sofisticada

7)      Servicios avanzados: financieros, consultoría, congresos, hoteles 5*, logística…

8)      Infraestructuras de todo tipo, especialmente las digitales y para convenciones o congresos

9)      Buena imagen y amplio reconocimiento de la ciudad donde se ubica el CBD, y del propio CBD

10)  Sanidad y educación de calidad. Escuelas de negocios de prestigio

11)  Ocio y entretenimiento. Comercio de lujo. Golf, náutica, hípica…

12)  Actividades culturales y eventos internacionales

Castellón, para posicionarse en este campo, debería plantearse la generación de un CBD de nuevo cuño. Ejemplos del éxito de esta estrategia serían Canary Wharf en Londres (http://www.canarywharf.com/ ), o La Défense en París (http://www.ladefense.fr/ ).

Las fórmulas de financiación empleadas son muy variadas, tendiendo a conjugar las ventajas de la iniciativa privada con la seguridad que ofrece la participación pública. Incluso en una sociedad tan amante del capitalismo como la neoyorquina, ha sido muy relevante el papel de su Autoridad Portuaria.

Asimismo, la concentración de antenas de telecomunicaciones, que desde un rascacielos pueden tener grandes alcances, puede ser una importante fuente de financiación. Además de proporcionar un favorable impacto ambiental, tanto en montes cercanos como en edificios residenciales de las zonas metropolitanas.

Estos Distritos Financieros también podrían facilitar la concentración de departamentos administrativos de las AAPP, actualmente muy dispersos por las ciudades. Esto facilitaría la prestación de servicios al ciudadano, así como una mejor coordinación interna (caso de ayuntamiento de Tokio, sito en un rascacielos). Las Administraciones Públicas son quizás las únicas instituciones u organizaciones que tienden a dispersar sus instalaciones.

A priori, la zona más atractiva de Castellón a estos efectos es la Ciudad del Transporte como nuevo centro de ocio y comercial, o bien en el ámbito del Puerto por las ventajas del waterfront o frente marítimo.

En definitiva, se proponen dos actuaciones a corto plazo y de coste relativamente reducido, asumible, que repercutirían de forma inmediata en la viabilidad de nuevas implantaciones industriales, y una actuación a largo plazo que requeriría un complejo esfuerzo inversor y de gestión público-privado. Esta última, inevitable si se adopta el objetivo de situar el área urbana de Castellón dentro del conjunto de las metrópolis europeas.

En el caso de la generación de un Distrito Financiero, la fase de planificación, concursos de ideas, proyectos, etc. duraría varios años. Y esta fase no requiere grandes inversiones, y por contra supone una notabilísima proyección internacional.

La salida de la crisis puede asemejarse a una Operación Acordeón, en la que reducimos para a continuación ampliar o expandir. Y, a la vez que se explica a la sociedad los ajustes actuales necesarios, conviene también transmitir que gracias a ellos habrá una expansión que se tangibilizará en actuaciones concretas, programadas.

No es sencillo, pero conviene transmitir un realismo esperanzador, basado en el esfuerzo colectivo y la tenacidad, encaminados a lograr objetivos ambiciosos pero posibles y concretos.

17)             CIUDAD SOSTENIBLE Y SALUDABLE

Desarrollo Sostenible es un concepto que cada vez es utilizado con mayor profusión, implicando una evolución desde el desarrollismo –  y consumismo – desaforado, sin contemplaciones, hacia un desarrollo que toma en consideración al medio ambiente, la salud y, en definitiva, todo aquello que suponga una mejora de la calidad de vida del ser humano. Ya no se piensa que crecer sea lo único que importe. Un crecimiento desbocado sería como un cáncer, enfermedad que – como sabemos – consiste en un crecimiento desordenado de determinadas células, con consecuencias en muchos casos fatales, a menos que se consiga eliminar o extirpar dichas células o tumores malignos.

En el caso de la ciudad del siglo XXI, esto se traduce en una preocupación en el sentido de que su desarrollo sea amigable y compatible con el medio ambiente en el que se inserta, al tiempo que favorezca la salud física, mental y emocional de sus ciudadanos. Pero, puesto que este enfoque no ha sido – desgraciadamente – el que ha imperado en los últimos tiempos, esto también implica un esfuerzo por resolver los problemas creados por el desarrollismo a ultranza. Esto es, hay que eliminar los “tumores malignos” para que el organismo vuelva a tener buena salud.

En realidad, la interacción de la ciudad con el medio ambiente no es un hecho reciente. No hay más que consultar archivos medievales para constatar que en Castellón se dictaban disposiciones municipales en las que se prohibía o limitaba la tala de árboles o arbustos para la producción de cenizas con fines industriales, por citar un ejemplo.

La ganadería medieval – o posterior – así como la presión demográfica – con la subsiguiente extensión de la superficie destinada a la agricultura – están detrás de la desaparición de la mayor parte de los bosques de nuestra provincia. Por no citar a la minería, cuya fuente de energía consistía casi exclusivamente en la madera de árboles y arbustos. También cabría citar una larga lista de industrias más o menos artesanales, como la construcción, astilleros, cerámica, etc., que ineludiblemente hacían mella en los recursos naturales.

Es decir, heredamos una situación cuyos orígenes se remontan – como mínimo – a la época romana, sino antes. Esto puede parecer exagerado, pero no es así. Por ejemplo, está comprobado que los romanos fueron los causantes de la práctica extinción de los leones en el norte de África. Asimismo, existen documentados estudios acerca del impacto de las minas de Río Tinto (Huelva) en la desaparición de los bosques en su entorno.

Por lo tanto, Castellón, además de desarrollarse en armonía con su entorno, debe hacer un esfuerzo para recuperar los valores medioambientales perdidos. Las preguntas que nos hemos de formular son: ¿Cómo era el medio ambiente primigenio? ¿Queda algo de él? ¿Cuáles son las líneas de actuación prioritaria y compatible con la realidad existente? En cualquier caso, no caben posturas maximalistas o simplistas. Imaginemos una ciudad del norte de África, por ejemplo Argel. Sería una barbaridad dejar leones sueltos por sus alrededores por el solo hecho de que allí habitaban al principio de nuestra era. Entre todos hemos de buscar soluciones consensuadas, sensatas.

Se trata de que todos salgamos ganando, no que unos vayamos contra otros. La ciudad y su entorno, el medio ambiente en definitiva, es patrimonio de todos. Normalmente, cuando sobre un tema no existe consenso es porque el planteamiento es perfeccionable. Excepto, claro está, cuando aparece la intransigencia.

Pero no es suficiente con que la ciudad moderna sea amigable y protectora de su entorno. Esto, por sí solo, no asegura que sus ciudadanos disfruten de las condiciones óptimas para su desarrollo personal: salud física, mental y emocional. La ciudad, en sí misma, debe ser saludable.

¿Y qué es una ciudad saludable? Una ciudad que favorece, e incluso promueve, los valores humanos y fomenta la salud de sus ciudadanos. Pero, ¿qué es una ciudad moderna? Podríamos decir – dejando de lado las definiciones de los diccionarios – que una ciudad es un punto de encuentro, un lugar donde las personas se reúnen e interactúan para llevar adelante sus proyectos personales, y donde transcurre la práctica totalidad de las vidas de sus ciudadanos. En consecuencia, el hecho de que una ciudad sea – o no – saludable tiene una influencia extraordinaria en la salud física, mental y emocional de las personas que en ella habitan. Y en especial – aunque no exclusivamente – los colectivos menos autosuficientes, como por ejemplo los ancianos y los niños.

En lo concerniente a la salud física, algunas de las posibles líneas de actuación serían

  • Control de la contaminación atmosférica. Consecución de un aire sano y “respirable”, con especial énfasis en la prevención de factores que favorezcan las alergias
  • Aplicación de la Geobiología para lograr hábitats saludables
  • Fomento del deporte y la educación física, para todas las edades, así como espacios – públicos o privados – para su práctica durante todo el año
  • Fomento de la calidad de las aguas superficiales – marinas o continentales – y subterráneas, con especial atención a las de consumo humano, así como a las depuradas
  • Fomento de las actividades al aire libre
  • Prevención sanitaria y epidemiológica

La salud mental y emocional, como demuestran las estadísticas, es algo que las ciudades que hemos heredado están lejos de favorecer. Depresiones, neurosis… por no mencionar la delincuencia, alcoholismo, drogadicción y un largo etcétera. En definitiva, ¿cuántos de nosotros podrían afirmar que somos verdaderamente felices? La felicidad es una de las más hondas aspiraciones del ser humano, aunque – por supuesto – no podemos echarle todas las culpas a la ciudad actual. No obstante, sí que pueden discernirse líneas de trabajo que conducen a una mejora de la calidad de vida y pueden coadyuvar a que muchos de nosotros seamos más felices:

  • Fomento de la interacción entre los ciudadanos: la ciudad como punto de encuentro vital
  • Fomento de la cultura y de las actividades asociativas en general
  • Fomento de las actividades lúdicas y festivas, especialmente en horario diurno, al objeto de favorecer el respeto a los ciclos biológicos naturales del ser humano. Y, por tanto, tendencia a no fomentar las actividades nocturnas, especialmente las que se desarrollen durante la madrugada
  • Fomento de la solidaridad y la cohesión social, dentro de la ciudad y fuera de ella
  • Mejora de la estética urbana – privada y pública – y disminución de los impactos publicitarios (vallas, rótulos, vehículos…), encauzándolos hacia los medios de comunicación y las TIC
  • Fomento de los espacios comunitarios – públicos y privados – con especial atención a los parques y jardines
  • Prevención de la delincuencia u otras causas de inseguridad o alarma social

 Gaspar Llinares

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